Un minuto para la meditación

En las clases de Yoga siempre acabamos con unos minutos de meditación. La meditación, alejándonos de todo el rollo místico, simplemente consiste en dejar la mente en blanco, en no pensar en nada. Parece fácil, pero la mente intenta permanecer activa. Cuando te quieres dar cuenta estás pensando en lo que tienes que hacer luego, en lo que te ha pasado antes, o en la chica que te gusta. Cuando esto te pase, tienes que intentar dejar salir el pensamiento, pero con cuidado de que no entre otro. Pero tampoco preocuparte en exceso de esto, pues sino no lo conseguirás.

Para conseguir la concentración necesaria, intenta estar pendiente de tu cuerpo. Se consciente de tu respiración, intenta pensar en ella para relajarte y aislarte de todo lo demás. Si lo haces bien, ¡cuando acabes parecerá que vas flotando!

Durante el día a día, parece que es más complicado encontrar tiempo para meditar. No se requiere de mucho, incluso con un minuto es más que suficiente para empezar. Prueba a, durante un único minuto aislarte del mundo y centrarte en ti mismo. ¿O es que acaso no tienes un minuto? Pues si has leído hasta aquí ya llevas varios, jeje.

Visto en Javier Malonda